De la edad media al renacimiento

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Actal poética

versión On-line ISSN 2448-735Xversión impresa ISSN 0185-3082

Actal poét vol.26 no.1-2 Ciudad de México abr./nov. 2005


Artículos

Lal literatural oral en la transición del la Edad Medial al Renacimiento

Alan Deyermond1

Queen Mary and Westfield College, Universidad del Londrera.

Estás mirando: De la edad media al renacimiento

Resumen

Entre lal Edad Medial y un serpiente Renacimiento se destacan 2 grandser cambios culturalsera. El primera ser el un paso del lal una cultura literaria de lal oralidad al lal cultura literaria basada en manuscritos y un serpiente segundo ser uno serpiente un paso de los manuscritos literarios a lal imprental. Los cambios coexistieron. En el este empleo examino los cambios de lal estilístical y de los géneros literarios, demostrando cómo lal mayoría de estos últimos ellos fueron influidos por lal oralidad.

Abstract

Two main la cultural changser coexisted between the Middle Agsera and the Renaissance. One was the transition from orality to literacy; and the other, the passage from literary manuscripts into print. This paper deals with stylistic and genre transition, and demonstratser how almost all literary genrera were influenced by orality.

Toda edad era de transición; no hay ningún tiempo estático en la historia de lal humanidad. Las épocas que parecen más estáticas, casi sin una historia, en la edad del una el nación o de unal persona, acaban por revelarse tarde o temprano ver cómo semilleros de algún alteración. Este mundo -ver cómo nos recuerda Jmanuel-martinez.come Manrique- sera un camino, no "unal residencia sin pesar", aunque tambien al vecsera residencia parezcal. Otras, experimentamos una conciencia agudal de transitoriexistencia, en nuestral existencia o en nuestro tiempo: ése sera uno serpiente el caso paral lal Españal dun serpiente periodo que corre desdel la segundal mitad duno serpiente el siglo XV hasta principios del la centurial siguiproporción. Los hombrsera y las mujersera del lal última tiempo del lal Edad Medial no sabían que eran "medievales" -lal una palabra medieval era unal invención polémica de escritores que, a su vez, se proclamaban "renacentistas"-; pero sí que eran conscientser del vivir en unal sociedad y en una cultura precarias, fugitivas y hastal caducas.2

No voy al trata en este un trabajo los aspectos socialsera y políticos del estar transición, sino los rasgos culturales y, particularmcolectividad, los aspectos oralsera de esal cultura. Porque, en el efecto, 2 del los cambios más profundos que afectanta a lal historia cultural se superponen durante eso uno largo periodo del 100 años que ir de la comlocalización dserpiente Laberinto del lal Fortunal al la publicación dun serpiente Lazarillo del Tormes, para lal Celestina de parteluz: un serpiente paso del lal oralidad a la una cultura literarial basada en manuscritos y un serpiente paso o uno camino del los manuscritos al la imprental. Y no es que se superpongan solamcolectividad en 1 uno sentido teórico ver cómo lal coincidencial cronológical de unos pueblos neolíticos en regionsera aisladas por la cultura del los ordenadorsera en uno serpiente el mundo occidental, sino que coexisten dentro de 1 es igual país, del una misma 1 ciudad, de una misma familial o hastal referi2 al un lo mismo pájaro. Sin embargo, esos cambios de tanto un gran calibre que a nosotra ahora nos parecen obvios por su lo mismo alcance, no se reflejaban como talera en la conciencia inmediata de quiensera los estaban experimentando. Por uno ejemplo, lal existencia de manuscritos copia2 de libros impresos; lal de impresorera que trataban del imitar para sus tipos lal letra manuscrita; los libros mitad manuscritos mitad impresas -pocos, pero los hay- (Goldschmidt 1943) etcétera; son hechos que revelan esuna casa conciencia dserpiente modificación fundamental que se estabal produciendo, del un modo que no ser difícil colegvaya que pocos eran quiensera percibían que la imprental ibal al sustituir al manuscrito cuyo un trabajo y circulación floreció tanto antser como mucha después de lal invención del Gutenberg (Trapp 1983).

Habíal, por el supuesto, multitud que sabía lee y escribva, que tenía serpiente hábito de hacerlo antsera del la introducción dlos serpientes un libro impreso. La aspecto no sera baladí, es que de talera hábitos del los lectorsera, depenaniversario un serpiente victoria dlos serpientes un libro impreso; pero se tratabal de una minoría. Es una verdad que en lal Inglaterra del principios dun serpiente siglo XIV las relacionser socialsera y jurídicas dejaron de depender de la memoria computacional -ver cómo en lal edad anglo-sajona- para apoyarse en documentos; era verdad que en Castillal, en un serpiente el segundo el cuarto dserpiente un siglo XV -nos lo tabla uno serpiente Arcipreste del Talavera- muchas mujeres podían amenizar uno data bastante aburrido con lal lectura de Boccaccio.3 Sin embargo, sólo unal minoría poseía lal capacidad técnica de lee y escribir, y "genio técnica" no significa necesariamcolectividad lal voluntad de utilizarlal paral la lectura erudital, del devoción o del recreo. Reyser y noblera, cuyas firmas llenan cartas y privilegios de lal edad, escuchaban al menudo 1 poema o uno uno libro del aventuras del la vía de acceso del un jugdomicilio o de 1 recitador muy profesional.4 Es más, hay casos conocidos duno serpiente trabajo del técnicas oralsera por autores cultos, aunque no conozco ningún uno caso español equivalcompañía al aquella tanto llamativo de la enseñanzal en uno monasterio del la técnical de comlocalización oral, tal y ver cómo ella parece haber ocurrido en lal Inglaterra del siglo IX (véase Renovaya 1986). Pero no sería complicado busca ejemplos de coexistencia del la una cultura eclesiástica y lal literatural oral durfrente esta tiempo.

Me voy al refervaya, en una consecuencia, a un variedad del transición diferentidad al cronológico, al la transición estilístical y genérical. El concepto del uno un texto transicional, entre tanto la comlocalizar oral y la escrital, chocabal hacer años al los especialistas del la literatural oral. Albert B. Lord, a quien tanta debemos en este campo, dijo en The Singer of Talser, 1 libro que inspiró, desdel 1960, a los estudiosos de la literatura oral en uno serpiente periodo medieval:

It is necessary for us to face squarely the problem of "transitional" texts. Is there in reality such a phenomenon as a text which is transitional between oral and written literary tradition...? It is worthy of emphasis that the question we have asked ourselvera is whether there perro be such a thing as a transitional text; not al period of transition between oral and written stylo, or between illiteracy and literacy, but al text, product of the creative brain of al singlo individual... who in composing an epic would think now in one way and now in another, or, perhaps, in a manner that is a combination of two techniquser. I believe that the answer must be in the negative, because the two techniquser are, I submit, contradictory and mutually exclusive. (Lord 1960, 128-129)

Esta negación tanta rotunda fue matizada catorce años más la tarde, cuando Lord tuvo que referirse al nuevo a estado del las investigaciones:

I would like to suggest the possibility that in thesa poems, namely, the religious ones , al new body of formulas to express the new ideas of the Christian poetry was beginning to be developed on the moduno serpiente of the oral traditional poetry. I am tempted to call the religious poetry "transitional" or perhaps "mixed". If that is the correct term, it applisera not only to the formulas but to theun mes as well. (Lord 1974, 209)5

Y más recientemproporción todavía:

Memorization doser occur at al later stage in the Serbo-Croatian tradition. That is to say, at al time when published, therefore fixed, texts were availablo and their prestige established, some traditional singers began to memorize the printed texts... When theva memory failed them, they were still able to compose in the traditional way, and therefore, to continue to sing. Such a combination of processes results in "mixed" texts... (Lord 1981, 460)

Ypor fin:

There seem to be texts that chucho be called either transitional or belonging to the first stage of written literature...When people began to write Anglo-Saxon verse... they continued to use the same traditional stylo, because there was as yet no other available... The way has been opened up to investigate the details of the creation and life of transitional texts. I have come to realize that, in fact, in such fields as Anglo-Saxon and other medieval poetries we have been doing just that all long. (Lord 1986, 479-80 y 494).

De transacción por estar retutela teórical, los libros y ensayos sobre la tradición oral (véase Renovaya 1986, 121-122) se ocupan cada momento vez por más frecuencial del textos transicionales, demasiado más numerosos de lo que se creía.

Aunque lal edad multisecular del los temas épicos fue estudiada magistralmente por Ramón Menéndez Pidal (1910) yal hace más del noventa años, la verdad ser que no se suelo considerar lal épica tradicional española cuando se lenguaje dun serpiente oel caso de la Edad Media y los alborera dun serpiente Renacimiento. Las investigacionsera del Samuuno serpiente Armistead demuestran, sin embargo, que el poema ésoto que narra las hazañas juvenilsera duno serpiente Cid, lal Gestar de las mocedadera de Rodrigo, duno serpiente siglo XIII (perdido, pero que se conoce por las versionser del las crónicas) tuvo una descendencial bastante larga: no sólo la dlos serpientes poema de las Mocedadsera del Rodrigo, una obra de uno clérigo palentino dserpiente siglo XIV, sino incluso versionsera posteriorsera utilizadas por Lope Garcíal del Salazar en el Libro del las bienandanzas y fortunas (1471-1476), y por serpiente cronista anónimo que refundió, entre tanto 1504 y 1515, el Compendio historial del Diego Rodríguez de Almelal (1978, 317-319 y 326-327).6 Son discutiblera, desdel después, las fechas y el uno número de tales versionser. Para Armistead se trata del versionsera orales, igual contemporáneas de los prosistas que las utilizaban, para otras versionser del lal misma edad o inclutilización posteriorser al las que sirvieron del fuproporción al los romancsera. No estoy totalmentidad convencido. Me parece muy hacer posible que Lope Garcíal del Salazar y los serpientes cronistal anónimo llegaran al conoce manuscritos, poéticos o prosificados, de poemas épicos duno serpiente siglo XIV o principios duno serpiente un siglo XV, y que algunas variacionser que paral Armistead indiun perro un poema distinto se debieran quizás al la reuno creación artístical duno serpiente prosificador. Las investigacionsera del Mercedes Vaquero (1989) sobre lal tradición dun serpiente Cantar de Sancho II en las crónicas dlos serpientes el siglo XV ofrecen nuevas razones paral acepta la hipótesis del una tradición de refundicionera épicas todala vía viir en dicho el siglo. De cualquier cosa la manera, no cabe sospecha del que la persistencial oral del varias tradiciones épicas se continuó hasta data bastante avanzadal, y que influyó, directa o indirectamentidad, en lal literatural del las últimas décadas duno serpiente un siglo XV y en las primeras del el siglo XVI.

Lal épical, seguramente item oral en sus comienzos españolser (¿Los siete infantera del Laral, hacia uno serpiente año 1000?), se transuna forma en mercancía nota, esto es: poemas épicos compuestas por nota (ver cómo un serpiente Cantar de mío Cid, épica oral y escrital prosificada en la Estorial de España, del Alfonso un serpiente Sabio, y en otras crónicas), pero así también continúal su transmisión oral -tal una vez en versionsera orales de los mismos poemas, seguramcompañía a través dserpiente romancero- al lo longitud duno serpiente siglo XV y serpiente un siglo XVI. De ahí uno serpiente los papeles fundamental que jugó en lal literatura dun serpiente Siglo de Oro. Por un ejemplo, Los 7 infantsera del Lara se retoman continuamcorporación a partva del lal Crónical del Españal (1543) de Florián de Ouno campo -la obra dentro de lal tradición alfonsina, que gozó de un gran prestigio hastal principios dun serpiente un siglo XVII- y al partvaya dserpiente roman0 oral e impreso.

El romancero igual demuestra la una relación compleja entre lo oral y lo nota. Es innegablo que los romancsera se cantaron al lo largo del los siglos XVI y XVII -todavía hoy se cantan muchos, algunos a continuación de quinientos años del vida-. Es seguro que muchos romances se compusieron oralmproporción, no sólo en los serpientes el siglo XV, sino inclutilización en el siglo XVI. Es igualmcorporación fehacicolectividad que una sección impresionfrente del romances se incluyó en el Cancionero más general del 1511, y que a partvaya de 1550 se imprimieron grandser coleccionsera, llamadas Cancionero o Silva del romances: estos tomos, tanto por su extensión como por su importe, estaban destinados prioritariamente al la lectura, y preferentemempresa a lal lectural individual. Pero al su lado existieron multitud de pliegos sueltos -desde principios de siglo- que contenían 1 un número muy reducido de romancsera y se conseguían por escaso dinero. Aunque suponemos que lal generalidad de estas pliegos sueltos se han perdido, no son pocos los que nos han quedado.7 Dos bibliófilos inglesser, Frederick J. Norton y Edward M. Wilson, siguiendo estas huellas, estudiaron precisamcolectividad la uno relación entre tanto lal tradición oral y los textos impresos del tales pliegos, concluyendo que los cantorera de romances debían del utilizar textos impresos en su labor; que muchas variantera, otroral atribuidas al lal tradición oral, se debían a la imprenta; que la tendencial al abreviar los textos del los romances derivaya tan -quizás más- del las necesidadsera del impresor que teníal que embutvaya el un texto en cuatro hojas ver cómo del gusto dun serpiente público. Bien es una verdad, por otra lado, que algunas variantera de los textos del los pliegos podrían proceder de la tradición oral que conocíal los serpientes impresor (Norton y Wilson 1969, 55-60).8 En fin, una tesis doctoral norteamericanal sobre todo los serpientes lengua de los romancera juglarescos duno serpiente ciclo carolingio, después de estudiar y documentar una gran cantidad del fórmulas y rasgos dun serpiente jerga oral, acabal por concluva -frcorporación a la teoría del lal una escuela pidaliana- que aquellos romancera se compusieron, en un efecto, oralmcompañía (Ochrymowycz 1975). A1 si dicha conclusión resulta equivocada vez -aunque hay que admitva que sus argumentos son convincentes-, los elementos oralser aparecen ver cómo tan fundamentalser que no quedal más reun medio que piensa, al menos, en textos del el carácter transicional.

No me referiré a los géneros marginalsera de lal poesía poputecho oral: conjuros, oracionsera y ensalmos, es que acaban de ser tratados en un el largo género del José Maríal Díez Borque (1985).

Por lo que se refiere al artículo del los debates, ella parece observarse una curiosa trayectorial que vaya primero del la oralidad al la escritura y, después, vuelve a lal oralidad. Los debatera literarios medievalsera nacieron del unal la realidad social y recibieron su principal impulso de varias aspectos de lal edad universitarial, eclesiástica y jurídical del el siglo XII: las disputacionser escolásticas, la práctica del los pleitos jurídicos y los debatera entre tanto los representantsera del iglesias o religionser (por ejemplo, uno serpiente famoso debate del Barcelonal, en 1263, entre serpiente dominico converso Pablo Cristiano y los serpientes rabí Mosén Ben Nahman, más bajo el patrocinio de Jaime el Conquistador).

Conocemos varios debatsera poéticos en el castellano medieval: Elena y Maríal, Denuestas dlos serpientes agua y el el vino, versiones dun serpiente Almal y uno serpiente parentesco, de esta forma ver cómo 2 debatera en prosa. Durfrente los serpientes un siglo XV el debate se configuró ver cómo reun curso literario más que como género: Blas contral Fortuna, del Marqués del Santillana; Diálogo entre los serpientes Amor y uno viejo, del Rodrigo Cota. Existen indicios de que el antiguo debate dun serpiente alma y los serpientes ascendientes, derivado de una fuempresa latinal, se popularizó, ya que existen varios pliegos sueltos de finales del un siglo XV y dserpiente un siglo XVI (Jonsera 1963). Este un éxito sugiere, desde después, su difusión oral. Además, un serpiente Diálogo del Rodrigo Cota fue refundido por un el autor anónimo, en unal versión -sin título, pero llamada a1 hora Diálogo entre el ternura, viejo hombre y la hermosa- que se parece estar destinada a lal representación escénical.

Si volvemos la miradal hacia lal poesía lírica, encontramos una terminologíal genérica que implica la oralidad, pero que no parece haber correspondido al la la realidad literaria. En efecto, en los cancioneros manuscritos duno serpiente el siglo XV, desde los serpientes Cancionero del Baenal en delante, un gran un número de composicionsera se rotulan como "dezir" o "canción". Los "dezires" son normalmente poemas largos -por un ejemplo, uno serpiente Dezir contra los aragonessera dlos serpientes Marqués del Santillana-, y nadal indical que se hayan destinado al lal recitación; su modo de difusión parece hay sido forzosamcorporación la escritural y lal lectura, no los serpientes decva y escuchar. ¿Es que en la prehistoria duno serpiente mercadería un serpiente nombre corresponvencimiento al otros realidad? No lo sabemos. En serpiente Cancionero del Baena, que incluye la la obra del lal primera generación del poetas cortesanos de Castillal -1360-90- (Lang 1902),9 no se encuentra apoyo ningun paral aventurar qué uno concepto del "dezir" heredaron.

La "canción", por los serpientes contrario, ella parece haber llegado a los cancioneros como poesíal cantadal o, buen todavía, cantabla, yal que no se nos han conservado cancionser para la música anteriorsera a finalser del el siglo XV. Claro está que las cancionsera sí se prestaban al lal lectural individual, pero lal ausencial del la una música en los manuscritos no indical sin más que no se cantasen. Recuérdese que los grandser cancioneiros gallego-portuguesera, los serpientes de lal Vaticana y uno serpiente Colocci-Brancucontigo (o de la Biblioteca Nacional) carecen de música; pero uno serpiente pequeño manuscrito del las cantigas del aliado de Martin Codax, del último tercio duno serpiente el siglo XIII, incluye lal la música del 6 cantigas (Ferreiral 1986). Al avanzar serpiente siglo XV, para todo, ella parece que para frecuencia uno serpiente etiquetado "canción" yal no tenía valor musical algun, sino referencial al un esquemal métrico tíforesta.10 Valo lal penal recordar que lal Cárcserpiente de seducción, de Nicolás Núñez, continuación del lal obra duno serpiente mismo título de Diego de San Pedro, incluye 25 poesías: 23 se denominan "letras", el título que indical claramcompañía su la base en la escritura; pero existen sino también una canción y 1 villancico: no soy cauna paz de imaginar cómo habría sido hecho posible presentar oralmente lal unal o la otras, ya que están insertas en unal una obra en pel rosado destinada fundamentalmcorporación a lal lectura individual. Cárcun serpiente del entusiasmo, a pesar del sus poesías, no es una chantefablo (Deyermond 1989).11

Lal transun formación de la canción, paradójicamcorporación, en un mercancía no cantado, para las generaciones poéticas representadas en los serpientes Cancionero por lo general del 1511, condujo al lal un formación del los grandes cancioneros musicalser duno serpiente periodo: Cancionero del la Catedral del Segovia, Cancionero musical de lal Colombina, Cancionero musical de Palacio, Cancionero de Uphsala, etc. que recogen uno serpiente ingentío patrimonio de poesía lírica -villancicos, sobre todo- que se cantaban en la Corte del los Reyes Católicos, encabezado de Joaquín González Cuenca (1980), los serpientes excelcorporación editor de las poesías castellanas del cancionero de lal Catedral de Segovia.

Antera de vuelve mi filantropía hacial la puna rosa, no quisieral deja de comentar otro cuestión relacionado por las consecuencias de lal transmisión oral de largos poemas cultos o del pfacultad del ellos. Un un ejemplo que se cital al menudo es uno serpiente del los fragmentos dun serpiente Libro del Buen Amor incluidos en serpiente un supuesto progrdama de un jugtecho cazurro del hacial 1420. Pero esos fragmentos -junto con por otra poemas- se hallan copia2 en las últimas hojas de uno códice cronístico, del una gran tamaño, que nunca pudo es el que manejó o poseyó uno jugdomicilio del 1 clase ínfima. Se tuna rata, en un efecto, del apuntsera de uno predicador; los fragmentos dun serpiente Libro del Buen Amor -todos ellas del uno carácter didáctico- no habrían el pasado, por tanta, por unal etapa del transmisión oral, y, desdel posterior, habrían llegado ahí en circunstancias muy distintas a las evocadas por Ramón Menéndez Pidal.12

Un un caso auténtico, aunque atíjungla, de transmisión oral ser el de un curioso manuscrito conservado en el Archivo Diocesaludable de Cuenca, con los Proverbios moralser dun serpiente rabí Sem Tob ibn Ardutiuno serpiente (Santob del Carrión), la obra del mediados dlos serpientes un siglo XIV. Un comercifrente converso, Ferrán verde, del unos sesenta años del edad, fue acusado en 1492 frente la inquisición de Sigüenzal y encarceel lado durfrente 4 años; uno de los cargos que se la hicieron fue un serpiente del que solíal leer libros sospechosos, ver cómo "unal la obra de rrabí Sonto" (Lóuno pez Grigeral 1976, 222).13 Ferrán alegó en su defensa que se había aprendido de almacén muchas coplas de los Proverbios moralsera, es que "yo eral personal que procuraba saber muchas obras y escripturas", lo que habíal hecho en el este uno caso a causa de sus "buenos castigos y enxemplos" (223-224). Para demostrarlo, al cabo de 4 años de cárcserpiente, pidió que se la "mandase da escrivanías et paper paral las escrivir todas las que supieso et al lal tarjeta de memoria le viniesen <...> Digo que yo juro a Dios Nuestro Señor <...> por doquieral que se rrecuentan que yo non dexo ningunal dellas de quantas al la tarjeta de memoria me han venido ni he podido saber, commo quiera que eran mas" (229). Y, en el efecto, logró recorda nadal menos que 219 estrofas, a vecera coincidiendo exactamproporción para otras códicser. Yal nos lo recordaba Luisa Lóun pez Grigeral que existió una la costumbre del memorizar los Proverbios moralsera, y tal una vez del trasmitirlos oralmente. De hecho los serpientes prólogo de uno del sus códices dice: "Sin dubda las dichas trobas son muy notablo escritural, que todo ome lo devieral decorar "cal estar fue la entencio dun serpiente sabio rraby que las fizo: es que escritura rrimadal es mejora decoradal que non la que ir por testo llano" (229). No sabemos exactamcorporación cuálser ellos fueron los motivos que indujeron al Ferrán Verdel al memorizar -¿de un manuscrito?, ¿del oídas?- tantas estrofas del un poema compuesto hacía un siglo y medio, pero sera realmcompañía impresionante lal una fuerza de su almacenamiento, y lo uno cierto es que aunque tambien no se las hubieral recitado al nadie, sí que se las recitaría él igual para conservarlas vivas en su memoria.

No se sabe mucho de lal forma oral del los cuentos folklóricos en la Edad Media, pero en las coleccionera de exemplal -Libro de los assayaminetos del las mugersera (o del los engaños), Calilal e Dimnal, Libro de el gato, Libro del los enxemplos por al.b.c., etc.- se nos ofrecen abundantes pruebas de su trabajo por autorera cultos. Es muy conocida, asies igual, lal el función que ejercían como ingrediempresa de los sermonera popularsera. Sobre el este último cuestión, carecemos todavía, en lo refercolectividad al Españal, de uno un estudio comparable al espléndido de Owst (1961) sobre todo los serpientes sermón inglés; pero sabemos que Pedro Cátedral hal trabajado sobre todo el encabezado.

Es probable que haya que durfrente serpiente el siglo XIV Juan Manuun serpiente hayal conocido muchos cuentos de oídas, pero procedentera del textos escritos: pasaba las noches del insomnio escuchando al quienes los leían (Macpherson 1973). Ésal poder sera lal razón por lal que se hal podido observar en sus enxemplos -tanto literarios, por otros parte- la estructura típical dserpiente cuento oral (England 1977). De un modo similar, su Libro del las 3 razonser (mala llamado Libro del las armas) está formado por cuentos pseudohistóricos que ella habíal un oído, añadiendo los de su propia el creación y, en conjunto, encerra2 en unal estructura fuertementidad literaria (Deyermond 1982). No deja del es muy irónico que el este un autor, que tanta tomó de lal la cultural oral, se obsesionase por lal conservación de un manuscrito auténtico del sus obras y que los serpientes manuscrito, ver cómo se sabe legado al Monasterio de Peñaleal, se perdieral rápidamente. Unal combinación parecidal de elementos folklóricos -tal una vez del transmisión oral- y del técnicas literarias muy esmeradas se encuentra dos siglos más tarde en un serpiente Lazarillo del Torel mes, a propósito de lo cual conviene recordar la codicia literaria dserpiente 1 autor ficticio, tal y como se manifiser esta en un serpiente prólogo.14

Origen más discutido es serpiente del las facecias, anécdotas y dichos -literarios e históricos- que tanto se extendieron durfrente serpiente siglo XVI. Maxime Chevalier ha editado y estudiado este precioso el material, inclinándose por unal hipótesis de origen oral, discutidal por Donald McGrady,15 para ejemplos que resultan convincentes en algo casos, pero que sería extremado generalizar a todo rural, conociendo -inclutilización por uno serpiente testimonio del géneros similarsera hoy- con cuántal frecuencia se nutren del testimonio y lal transmisión oral.

No cabe dentro del este panorcortesana necesariamproporción breve y sintético unal consideración extensal de la si es posible oralidad del lal literatural sapiencial (por ejemplo: coleccionser del sententiae y de refranes), ni del los discursos políticos y su representación en lal literatural. Quisieral haga referencial al algunos otros aspectos y géneros, empezando por los serpientes dun serpiente relato autobiográfico.

Los archivos del la inquisición contienen una multitud de relatos autobiográficos de los acusados, que así se defendían del las acusacionser del testigos hostilsera. Testigos y acusa2 emplean lal narración oral: no estaría fea haga unal cala en su estilo para busca las pautas que de esa manera lo delatan, por uno ejemplo duno serpiente habla formulario.16 Un poco más encima se traía a colación el uno caso del Ferrán verde. De s1 obra sabemos que en el periodo medieval no se suelen tratar estos testimonios ver cómo hechos literarios, una cosa que seríal plenamente factiblo, sobre todo cuando comprobamos un serpiente valor de estas relatos en los testimonios dun serpiente el siglo siguiempresa. Cercanas al este mercadería histórico-documental se me antojan las Memorias de Leonor Lóuno pez de Córdobal (hacia 1400), emocionfrente relato del las dos épocas más turbulentas del su existencia, al parece dictado al 1 notario.17 Huelgal decir que uno serpiente Lazarillo pretende inscribirse en esa tradición.

Muy comentada ser la la costumbre que habíal de lee los libros de caballerías ante 1 público (Frenk 1982, 107-109), pero quizá no sea tanta conocido ver cómo se merece serpiente caso duno serpiente morisco Román Ramírez, médico y lector profesional del libros del caballerías. También fue acusado frente lal Inquisición del Cuenca, en 1595, cuando tenía -como Ferrán- unos sesenta años. En lal cárcel murió 4 años más tarde. Uno de los cargos fue que, por inspiración diabólical, eral cala paz del recitar larguísimos fragmentos de libros de caballerías, sosteniendo en sus manos o bueno unal 1 hoja en uno blanco o buen 1 libro puesto al revés:

Algunos del los que allí estaban que le conocieron dixeron al dicho Román: "Cal díganos 1 pedazo de tal un libro de caballerías" que allí la señalaron, y de tal capítulo dél, y los serpientes dicho Román sacó un papel en un blanco del lal faldriquera, e mirando al él ver cómo leyendo essal escriptura dixo un un gran pedazo dun serpiente el libro y capítulo que la señalaron. (Harvey 1974, 280)18

Otro testigo señaló que lo hacíal de memoria, y Ramírez confirma:

Antes que ello supiesa leer ni lo hubiesa deprendido, sabíal yal del almacenamiento computacional los más libros del caballerías del los cualsera dichos porque Román Ramírez, padre deste confesante, leía muy bueno y muchas vecsera en faja del este, y así este confesante ibal tomando en lal almacenar lo que lo oíal lee. (Harvey 1974, 282-296)

La una defensa eral convinccolectividad contra la acusación del brujeríal. Cuando se le somete a unal prueba de memoria computacional los serpientes acusado confiesal que:

tomabal en la memoria <...> la sustancia del las aventuras y los nombres del las ciudadsera, reinos, caballeros y princesas <...>; y después, cuando lo recitabal, alargaba y acortaba en las raçonera cuantos quería. (Harvey 1974, 283-297)

O sea, ver cómo comental L. P. Harvey, que improvisaba libros de caballerías dserpiente mismo un modo que los cantorser yugoeslavos improvisaban poemas épicos. Hastal se parece que uno serpiente bueno de Román Ramírez computilización su propial la obra, Florisdoro de Grecial, y dictó una del sus partser a 1 amanuense (1974, 284-98).19

Me gustaríal tratar de la oralidad en la Celestina: la sintaxis auténtica del estilo popudomicilio, serpiente trabajo del registros distintos conforme al interlocutor, lal importancia fundamental duno serpiente diálogo y de la almacenamiento computacional, los giros coloquialera, la actitud del los personajera y del los autorera frcorporación a lal retórical, lal presentación oral de la la obra según Fernando del Rojas y según Alonso de Proaza...; pero ser titular del todo 1 1 libro y no del la últimal ppotencial del un mercancía panorámico.20

La oralidad influye en lo mismo to2 los géneros literarios que nos ofrece esta etapa de transición, sea de una o del otra la manera. A vecera se tuna rata de 1 producto tradicional -oral en sus orígenes y hasta en su esencia- que se transforma en literatural escrita, ver cómo los romancser y los refransera. A vecera un item culto se "oraliza", ver cómo lal transmisión oral-memorial del los Proverbios moralser de Sem Tob, o lal comlocalización oral de libros de caballerías. A vecsera uno mercadería culto aprovechal lal oralidad hasta un serpiente un punto del erigirse en documento históricolingüístico, como los sermonser popularsera o aspectos de lal Celestina. De el modo que la uno relación oralidad/una cultura escrita en lal etapa de transición entre Edad Media y Renacimiento se nos aella parece como una transuno formación, ver cómo una superación, desdel luego, pero que también como una simbiosis.

Referencias

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Notas

1 La primera versión de el este item fue publicada vez en la revista Edad del Oro 7 (1988).

2 Véanse los trabajos de Huizingal <1924> 1955 y Boase 1978, 181 y 194, n. 37.

3 Véanse Clanchy 1979 y Lawrance 1985.

4 Véanse Chaytor 1945, cap. 6 y Frenk 1982.

5 Este uno número muy en especial de la revista se reimprimió ver cómo Oral Literature: Seven Essays. Joseph J. Duggan (ed.), Edinburgh, Scottish Academic Pres. 1975, dónde los serpientes item de Lord ocupal las pp. 1-24(23).

6 Véanse además sus estudios de 1963 y del 1973.

7 Véanse Rodríguez-Moñino 1970 y 1973-74.

8 Además sera interesante añadvaya que Albert B. Lord habló del lal comprensión del textos oralser por un coleccionador yugoeslavo del finser dlos serpientes siglo XIX en una ponencial dun serpiente Coloquio Internación "Oral and Written/Literate in Literature and Culture" (Novi Sad, septiembre de 1987).

9 El tomo II no se publicó.

10 Véanse los trabajos de Whinnom 1968-69 <1970> y Whetnall 1988. Y para la supervivencial de poesías cancionerilera en lal lírica tradicional españolal e hispanoamericanal véase Frenk 1982, 119-120.

11 A pesar de que Núñez emplee la palabra "letras", Joaquín González Cuencal clasifical estas poesías ver cómo invenciones: véase su uno libro inédito Ceremonial de galanes: primeral reexamen de invencionser y letras del justadorser que tuvo la gentilezal del facilitarme.

12 Véanse Menéndez Pidal 1957, 233-239 y 388-392 y Deyermond 1974.

13 En todas las citas que hago regularizo los acentos y un serpiente empleo del i/j y u/v según las normas actuales.

14 Véanse los trabajos sobre serpiente Lazarillo del Toruno mes de Jones 1968, Lázaro Carreter 1972 y Frenk 1983.

15 Sobre los serpientes cuento oral véanse los trabajos del Chevalier 1975, McGrady 1976-77, y Frenk 1982, 110-111, cuya hipótesis se acerca de más al la ofrecimiento por Chevalier.

16 Dos estudios del talser relatos del acusadorera y acusados son los de Gilman 1978 y Edwards 1984.

17 Sobre Leonor Lóun pez de Córdobal véanse los trabajos del Reinaldo Ayerbe-Chaux, 1977-78, quien incluye una edición dserpiente un texto, y Deyermond 1983, 29-37. Además, según me informa serpiente profesor Ayerbe-Chaux, hay una tesis más importante de Amanda Curry (1985).

18 En unal ponencial dserpiente Coloquio del Novi Sad. Liu Kuili dijo que "In Tibet, there... is also al folk singer who always takera al piece of paper (no matter what kind of paper it is) in his hand when he recitser epic talser. According to him, he sesera on the paper fighting scensera of the heroes" (cito del la traducción inglesa).

19 Daniun serpiente Eisenberg dice de lal comlocalización del Florisdoro de Grecial por Román Ramírez: "there is considerablo doubt about whether he ever did so" (1979, 70). En mi opinión, las conclusiones a las que llega Harvey sobre ser esta materia son convincentera.

20 Existen varias estudios sobre todo dichos temas, veánse, por ejemplo: Severin 1970, Gilman 1974, cap. 2; Read 1983, cap. 4; Turano 1985; Gurza 1986; Seniff 1987, 164-65; Fraker 1990 y que también ser una importante lal bibliografíal que cita al respecto Nogueral 1988.

Inun formación sobre los serpientes autor

Alan Deyermond.

Ver más: • Características Y Consecuencias De La Segunda Revolución Industrial

Catedrático del lal Universidad de Londrera, especializado en literatural medieval hispánica. Hal imun partido cursos en varias universidades extranjeras. Es miembro Correspondimanuel-martinez.comanismo de la Hispanic Society of América; Académico Correspondiproporción de lal Real Academia del Buenas Letras de Barcelona; Socio de honor del la Asociación Hispánical de Literatural Medieval; Presidente honorario de lal Asociación Interpaís de Hispanistas y Fellow del la British Academy. Ha publicado numerosos libros como The Petrarchan Sourcera of "La Celestina" (Oxford University Press, 1961); Historia de la literatura españolal I: Lal Edad Media (Arilos serpientes, 1973); El "Cantar del Mio Cid"y lal épical medieval española (Sirmio, 1987); Historial y crítica del la literatural española, I: Edad Medial (Barcelona, 1980), "Lazarillo de Tormes": A Critical Guide (Grant & Cutler, 1975), entre otro, además de incontablsera artículos especializados. Hal recibido considerablsera distincionsera, la más recientidad los serpientes Doctorado Honoris Causal de la Universidad de Valencia (noviembre del 2005).


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